La reforma de un baño combina agua, electricidad, ventilación, impermeabilización y acabados en pocos metros. Para que las piezas encajen, la distribución y las instalaciones deben cerrarse antes de comprar mobiliario o revestimientos.
Medir y detectar los condicionantes
Hay que medir paredes, alturas, huecos, bajantes, ventilación y posición de las acometidas. También se comprueba la apertura de la puerta, el espacio de uso de sanitarios y la posibilidad real de mover desagües sin crear pendientes problemáticas.
Las fotografías ayudan a preparar la visita, pero no sustituyen las comprobaciones de soporte, nivel, humedad y estado de las instalaciones.
Definir la distribución antes de elegir materiales
Ducha, lavabo, inodoro, radiador y almacenaje necesitan zonas de uso. Una puerta corredera o un mueble menos profundo pueden ser más valiosos que una pieza decorativa. Si se cambia la distribución, se estudia primero el recorrido de agua, desagüe, electricidad y ventilación.
La ubicación de griferías empotradas, nichos y mamparas debe aparecer en el replanteo. Son elementos que condicionan impermeabilización, cortes y refuerzos interiores.
Decisiones que deben cerrarse pronto
- Medidas de plato de ducha o bañera y tipo de mampara.
- Posición y anchura de mueble, lavabo y espejo.
- Sanitarios suspendidos o a suelo y registros necesarios.
- Puntos de luz, enchufes, interruptores y ventilación.
- Formato de revestimiento, despiece, juntas y remates.
Preparar soportes e impermeabilizar
El acabado depende de lo que hay debajo. Después de demoler se regularizan paredes y suelo, se revisan tuberías y se ejecuta la impermeabilización prevista, especialmente en la zona de ducha. Los encuentros, pasos de instalaciones y cambios de plano requieren atención.
Antes de revestir deben verificarse pendientes, estanqueidad y cotas. Corregirlas cuando la cerámica ya está colocada es más lento y costoso.
Revisar funcionamiento y remates
La entrega incluye comprobar desagües, presión, agua caliente, sellados, mecanismos, ventilación, iluminación y apertura de puertas y cajones. También se revisan juntas, encuentros y pendientes visibles.
Un listado de comprobación evita que pequeños remates queden ocultos por la prisa de terminar. Reformatta ordena estas decisiones y coordina los oficios incluidos en el presupuesto.
